El editor y el producto editorial

Publicado por FGediciones / 27 junio, 2017 / , , , / 0 Comentarios

Cultura y libro, libro y edición, edición y editor, editor y libro. Como en el juego de la palabra que inspira otra con la que tiene relación. Libros y editores, libros y cultura, cultura y editores.

¿Qué es el producto editorial? ¿Qué se nos da a través de él?: Alfabetización, conocimientos erudición: esto es el libro!

Por los libros, hoy podemos rehacer la vida intelectual y la anécdota cotidiana de hace varios miles de años. El pensamiento de los Helenos, el derecho de los Romanos nos llegan gracias a la actividad de los “editores de la época”.

En las bibliotecas de Alejandría y Pérgamo antes de ser destruidas, existían scribas que realizaban, por estipendio, nuevas copias de los libros, las cuales eran revisadas por un corrector que, a veces, incluso redactaba al margen observaciones críticas.

En Roma el empresario, llamado bibliopola, empleaba esclavos especializados (litterati servi), que percibían su salario por líneas copiadas de acuerdo con un patrón establecido.

Cicerón cuenta que, en su tiempo Pomponio Atico, realizaba verdaderos lanzamientos de libros con copias perfectamente verificadas.

Gracias a esta tarea editorial, se supone que en el siglo IV d. de C., sólo en la ciudad de Roma, funcionaban cerca de treinta bibliotecas públicas.

Resulta evidente, por tanto, que el producto editorial es un vehículo de cultura y que los editores forman parte, sin lugar a dudas, del conglomerado que impulsa y hace posible el desarrollo cultural.

Su intervención en este conglomerado no es ni mucho menos pasiva; no espera pacientemente a realizar una función puramente mecánica de aplicar unos conocimientos para plasmar materialmente aquello que se le encarga hacer.

El editor con vocación de tal, busca, estimular y alienta a los autores; con muchas ocasiones actúa como guía para la redacción de nuevas obras. Su visión y perspicacia le permiten concebir ideas sobre posibles publicaciones que respondan a una necesidad y que por lo tanto contarán con un mercado.

Es en esta tarea de estímulo para que se escriban las obras que la comunidad necesita, donde se evidencia la doble función del editor como agente cultural y como hombre de negocios de visión segura. La capacidad para prever el futuro es tan necesaria para el propio bienestar económico del editor como para que su aporte a la sociedad contribuya realmente al bienestar de ésta.

La propia contratación con el autor que podría parecer un acto de puro comercio, ha tenido que estar pre cedida de una selección, para la cual ha sido necesario realizar un examen y elegir aquel original que reúna las mejores condiciones para ser transmitido a una determinada sociedad, con sus particulares condiciones, ambientales, culturales y económico-sociales.

No son pocos los escritores de renombre internacional, que no tienen inconveniente en reconocer la importancia que en su consagración tuvo la ayuda prestada por el editor, o su equipo de redactores para la publicación de sus obras Los editores de obras para la enseñanza, quiéranlo o no algunos voceros, no cabe ninguna duda de que forman parte del sistema educacional de la nación.

Por su proyección la industria editorial o del libro es factor hasta hoy insustituible para alcanzar, no sólo el desarrollo económico y tecnológico, sino el desarrollo pleno de la personalidad, hasta hacerla capaz de poner a su servicio todos los otros desarrollos que, en lugar de liberarnos, nos están esclavizando cada día.

Por eso y mucho más, es tan grande y hermoso ser editor

Directorio Gráfico y Papelero de Venezuela

Caracas, 21 de junio de 2017

Comentarios

No hay comentarios

Deja una respuesta

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *